Catedral portuguesa
Construida en 1519 por los portugueses en estilo Emmanuel, esta catedral fue lamentablemente destruida por orden del rey Emmanuel durante su retirada de la ciudad en 1541. Sólo la capilla sin bóveda y el coro sobrevivieron a esta destrucción. Posteriormente, lo que quedó de la catedral se convirtió en un hammam público, el Hammam al Bwiba, que siguió funcionando hasta principios del siglo XX.
A principios del siglo XX, el Departamento de Bellas Artes intervino para remediar esta situación clasificando la catedral como monumento histórico.