Los Jardines de la Menara
El jardín de Menara es uno de los jardines más antiguos del occidente musulmán. Autores antiguos atribuyen su primer desarrollo al sultán almohade 'Abd al-Mu'min ibn 'Alî (r. 1130-1163). Según al-Baydhaq, el fundador de la dinastía almohade, al regresar de Salé en 1157, hizo plantar en Marrakech la bouhaïra, un enorme huerto cerrado con un gran estanque para almacenar grandes cantidades de agua destinada al riego de árboles frutales y hortalizas dentro del recinto. El autor de al-Istibsar cuenta que 'Abd al-Mu'min plantó al oeste de la ciudad en dirección al Neffis un jardín que iba a estar cerca del palacio, cuya puerta casi da a la cuenca del Menara, que podría corresponden a este estanque interior del jardín del Califa.
Las necesidades de agua de estos espacios se satisfacían gracias a los desagües subterráneos (Khettara), excavados según una técnica iniciada por los almorávides a partir del siglo XI y adoptada por los almohades, que enriquecía la red de canalizaciones superficiales. La creación de estos jardines, según Ibn Sahib Assalate, se atribuye a Hajj ibn Yaïch, erudito y legislador del Imperio almohade. Además de sus funciones utilitarias y recreativas, esta piscina se utilizó para entrenar a los soldados almohades en la natación, en preparación para cruzar el Mediterráneo hacia Andalucía.
Bajo los saadíes, el jardín de Menara fue mencionado por autores en 1579. Los príncipes lo reutilizaron creando allí un pied-à-terre. El sultán alauita Sidi Muhammad ibn 'Abdallâh hizo construir allí un pabellón con un mirador que servía de lugar de paseo y descanso. El edificio y su pequeño jardín están rodeados por un alto muro de adobe. Sus gruesos muros de piedra tienen cadenas angulares hechas de ladrillos falsos. Está cubierto con el clásico techo piramidal de tejas verdes. El edificio consta de dos niveles. Una planta baja de uso doméstico está ocupada por cuatro macizos pilares y precedida por un vanguardista de tres arcadas que dan al estanque; al nivel superior se accede por una estrecha y empinada escalera. El piso superior tiene un gran balcón con balaustradas apoyadas en el vanguardismo y presidido por un arco ciego perforado por una puerta baja. La clave del arco está realizada con un motivo de piedra rematado por una banda con una inscripción donde se puede leer una cita célebre en honor al profeta Mahoma y la fecha de 1286 de la Hégira (1869-70).
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Amigable con el medio ambiente
Información útil
Precios:
70 DH Adulto
Niños acompañados menores de 12 años 30 dhs marroquíes
(Precio público 10 DH Adulto – 10 DH Niño)